En realidad, más que pastillas para bajar de peso, Redotex es un medicamento disponible y autorizado desde 1956 como coadyuvante en el tratamiento de la obesidad en adultos en México.
Este medicamento contiene cinco fármacos o sustancias activas (D-norpseudoefedrina, liotironina, diazepam, aloína y atropina) que tienen acciones específicas y están enfocadas a reducir el hambre, aumentar la degradación de la grasa y reducir la ansiedad.
De acuerdo con los estudios realizados en adultos mexicanos, Redotex puede consumirse de manera eficaz y segura durante seis meses de tratamiento continuo.Sin embargo, el médico tratante establece, de acuerdo con las características del paciente y los objetivos que persiga, la duración del tratamiento.
En resumen, Redotex al disminuir el hambre favorece el seguimiento del plan de alimentación bajo en energía, promueve el rompimiento de la grasa en sus componentes más simples para que puedan utilizarse como fuente de energía con la ayuda del ejercicio y facilita un tránsito intestinal adecuado (sin ocasionar diarrea).
En los estudios clínicos la dosis considerada como segura y efectiva para el tratamiento de la obesidad consiste en una cápsula al día.
Desafortunadamente, algunas personas con el fin de aumentar el ritmo de pérdida de peso pueden incrementar la dosis del medicamento, lo cual eleva la probabilidad de presentar eventos adversos, situación que crea un ambiente de incertidumbre e inseguridad frente a esta clase de medicamentos. Para reducir este riesgo, debes seguir las indicaciones que señala tu médico.
También se debe considerar que algunos pacientes pueden ingerir bebidas alcohólicas o con cafeína, mientras consumen esta clase de medicamentos, las cuales por sí solas pueden ocasionar aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial e insomnio. Por lo tanto, no se debe combinar los medicamentos antiobesidad que actúan en el cerebro con este tipo de bebidas.
En primer lugar, el término “rebote” se refiere a la ganancia de peso que ocurre después de haber “finalizado” una intervención enfocada a la reducción de peso y generalmente se suele responsabilizar al medicamento. Sin embargo, como ocurre en otras intervenciones crónicas como en diabetes, el paciente consume su medicamento y mejora el control de la glucosa, pero cuando suspende no sólo el fármaco sino también las recomendaciones de dieta y ejercicio ocurre la respuesta normal al abandono del tratamiento, esto es, aumento de la glucosa en la sangre.
Más aún, en el campo de la obesidad, cuando el paciente llega a una etapa de meseta donde a pesar de continuar con las indicaciones terapéuticas ya no disminuye más peso, este hecho se interpreta, de manera errónea, de que el paciente ya generó tolerancia al medicamento, cuando en realidad esto demuestra la eficacia del fármaco mientras se está consumiendo y es necesario el tratamiento a largo plazo.
Por lo anterior Redotex y en términos generales los medicamentos antiobesidad no generan “rebote”, el aumento de peso que suele ocurrir después de una intervención que implica la modificación al estilo de vida es el resultado normal del abandono al tratamiento ¿Por qué responsabilizar al agente farmacológico del aumento de peso cuando éste se ha suspendido? Si éste fuera el responsable la ganancia de peso debería ocurrir mientras se consume el medicamento ¿cierto? Pero ocurre lo contrario, lo que demuestra la lógica del tratamiento farmacológico. se presentan una serie de conductas que pueden ayudar a mantener la pérdida de peso a largo plazo.